Bangkok-
Dos hombres japoneses fueron arrestados en Bangkok bajo sospecha de posesión de metanfetamina, según anunciaron las autoridades tailandesas el 3 de mayo de 2026.
Las detenciones tuvieron lugar la noche del 2 de mayo en Soi Sukhumvit 33, una zona frecuentada por expatriados y turistas. Agentes de la División de Investigación de la Oficina de Inmigración detuvieron al Sr. Yuya, de 47 años, y al Sr. Naoto, de 51, ambos de nacionalidad japonesa.
Los hombres enfrentan cargos por posesión conjunta de un narcótico de Categoría 1, específicamente metanfetamina conocida localmente como "ice", sin autorización. Durante la operación, los agentes detuvieron a la pareja mientras viajaban en una motocicleta Honda ADV350. Un registro reveló aproximadamente 16.04 gramos de la droga ocultos en bolsas de plástico dentro del compartimento de almacenamiento delantero izquierdo del vehículo. Las pruebas preliminares confirmaron que la sustancia era metanfetamina.
Según la Oficina de Inmigración, las detenciones se produjeron tras una denuncia de un informante. La fuente informó que los dos hombres, que lucían tatuajes corporales similares a los de los miembros de la yakuza, presuntamente vendían drogas a clientes extranjeros en las zonas económicas y turísticas del centro de Bangkok, con especial actividad en los alrededores de Sukhumvit Soi 33. Los agentes realizaron labores de vigilancia en la zona antes de intervenir cuando los sospechosos aparecieron de forma sospechosa en una motocicleta.
Ambos hombres negaron que las drogas les pertenecieran y afirmaron desconocer su presencia en la motocicleta, la cual, según ellos, no era de su propiedad. Sin embargo, las autoridades declararon haber vigilado su comportamiento durante un período prolongado y contar con pruebas sólidas que los vinculaban con la actividad delictiva. Los sospechosos fueron trasladados a la comisaría de policía de Thong Lor para continuar con los trámites legales, y las investigaciones siguen en curso para identificar posibles redes más amplias.
El teniente general de policía Phanu Mas Bunyalak, comandante de la Oficina de Inmigración, describió el caso como parte de los esfuerzos intensificados contra las organizaciones criminales extranjeras que operan en Tailandia. Anunció controles más estrictos para la renovación de visas, señalando que los extranjeros con antecedentes penales o conducta sospechosa podrían enfrentar la denegación de prórrogas y la deportación. Esto tiene como objetivo frenar a los grupos del crimen organizado transnacional que utilizan el país como base para actividades dirigidas contra turistas y residentes.




