Pattaya, Tailandia
La indignación en internet se ha intensificado después de que empresarios tailandeses locales se quejaran de que grupos de extranjeros, supuestamente procedentes de Vietnam y Bangladesh, se han apoderado de zonas comerciales públicas en el centro de Pattaya, bloqueando presuntamente el tráfico y compitiendo directamente con los vendedores tailandeses.
La controversia estalló en las redes sociales alrededor de las 6:00 horas del 8 de julio de 2026, tras una publicación en Facebook de un usuario conocido como “ลุงแหวง สายแบก ฅนเมืองพาน” (Tío Hwaeng, el mochilero de la ciudad de Phan). La publicación incluía un vídeo y denunciaba que vendedores extranjeros operaban en la entrada de Soi 9, en la Segunda Avenida de Pattaya, vendiendo productos como zumos de frutas frescas, roti y otros artículos, no muy lejos de la comisaría.

Según el denunciante, los vendedores estacionan sus vehículos de manera que obstruyen las entradas y salidas, interrumpiendo el flujo vehicular para los residentes y el público en general. A pesar de las reiteradas denuncias ante diversas autoridades, el problema persiste. Al parecer, funcionarios locales del equipo de control municipal visitan el lugar, lo que obliga a los vendedores a mover temporalmente sus vehículos, solo para que regresen y reanuden sus actividades comerciales en los mismos lugares poco después. Este ciclo ha generado una creciente frustración entre los residentes locales y los empresarios tailandeses.
Comerciantes locales también han declarado haber advertido personalmente a los vendedores extranjeros y haberles solicitado su colaboración para desalojar la zona. Sin embargo, los vendedores supuestamente se negaron a reubicarse, lo que provocó enfrentamientos verbales. En al menos una ocasión, se solicitó la intervención de la policía o de las autoridades para mediar, tras lo cual el grupo se dispersó, solo para volver a ocupar el lugar al día siguiente.

Los vendedores tailandeses afectados solicitan urgentemente a las autoridades competentes que realicen una investigación exhaustiva sobre el terreno. Piden que se examine el uso del espacio público, las obstrucciones al tráfico y la situación migratoria y los permisos de trabajo de los comerciantes extranjeros. Si se detecta alguna infracción de la ley tailandesa, exigen su aplicación rigurosa y la deportación. Los denunciantes argumentan que esta situación perjudica a los vendedores ambulantes tailandeses honestos, reduce sus ingresos y dificulta su competencia.
Por el momento, las denuncias se basan en los testimonios de los denunciantes y de los propietarios de negocios locales.
El incidente ha generado un amplio debate en línea, y muchos tailandeses han expresado su preocupación por la intrusión extranjera en los medios de subsistencia locales y los espacios públicos en zonas turísticas populares como Pattaya. Las autoridades aún no han emitido una respuesta oficial. La venta ambulante es generalmente una actividad protegida reservada a los tailandeses, para la cual no existen permisos de trabajo.



