PATTAYA – La ciudad de Pattaya ha puesto en marcha una operación integral para regular a las personas sin hogar y a los vagabundos, al tiempo que inspecciona de cerca a los niños que venden flores y piden limosna a los turistas a lo largo de Walking Street, tras las quejas en las redes sociales sobre el impacto en el turismo.
El 4 de agosto de 2026, el vicealcalde de Pattaya, Damrongkiat Phinitkan, encabezó un equipo interinstitucional, integrado por funcionarios del Centro Provincial de Chonburi para la Protección y Mejora de la Calidad de Vida, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social y Seguridad Humana, junto con otras agencias relacionadas. Realizaron operativos en Pattaya Beach Road, Pattaya Second Road y sus alrededores.

Entre los participantes se encontraban Suriwat Roemkitkan, secretario adjunto del alcalde; miembros del Consejo Municipal de Pattaya; el secretario adjunto del presidente del consejo; un subsecretario permanente de la ciudad de Pattaya; funcionarios de bienestar social de la Oficina de Bienestar Social; funcionarios de orden público de la Oficina del Secretario Permanente; y funcionarios de control de limpieza de la Oficina de Recursos Naturales y Medio Ambiente.

La operación localizó a 13 personas sin hogar y vagabundos sin domicilio fijo, seis hombres y siete mujeres. Las autoridades tomaron las medidas oportunas: a cinco se les aconsejó que abandonaran la zona, cinco fueron trasladadas al Centro Provincial de Chonburi para la Protección y Mejora de la Calidad de Vida, y tres personas que presentaban síntomas de enfermedad mental fueron enviadas a recibir tratamiento al Hospital Pattaya Pathumakhun.
Tras finalizar la iniciativa para regular la situación de las personas sin hogar, los responsables del Ayuntamiento de Pattaya inspeccionaron Walking Street a raíz de informes en las redes sociales sobre grupos de niños camboyanos que pedían dinero a los turistas, vendían flores y denuncias de posibles robos.

Comerciantes locales informaron que estos grupos, compuestos por niños y adultos, suelen aparecer al anochecer para vender flores y acosar insistentemente a los turistas. En algunos casos, supuestamente aprovechan la distracción de los turistas para robar, lo que genera problemas y perjudica el ambiente turístico.
Las autoridades de la ciudad de Pattaya han ordenado a los organismos pertinentes que cumplan estrictamente con sus obligaciones y las leyes aplicables para abordar el problema de manera sistemática. El objetivo es generar confianza en la seguridad tanto para el público como para los turistas, preservando al mismo tiempo la reputación de Pattaya como destino turístico de primer nivel.





